TARTAMUDEZ O DISFEMIA

La tartamudez es un trastorno de la fluidez verbal en el que interactúan diferentes aspectos:

  • Falta de coordinación entre la respiración y la fonación
  • Problemas de planificación motora
  • Variables cognitivas como las expectativas que se tengan acerca de la tartamudez
  • Se manifiesta en síntomas lingüísticos como:
  • Repeticiones de sonidos o sílabas
  • Prolongaciones de los sonidos
  • Pausas en medio de las palabras
  • Bloqueos en el momento de iniciar la emisión
  • Muletillas (“vale”) o rellenos (“mmm”)
  • Alteraciones en la prosodia
  • Errores en la estructuración del discurso.

Estas dificultades suelen acompañarse, a menudo, de otros síntomas que no son lingüísticos como:

  • los movimientos corporales y los tics que se utilizan para “desbloquearse”
  • una elevada tensión muscular en la zona del cuello y los hombros
  • de conductas ansiosas, de miedo a hablar...

La Disfemia o Tartamudez se inicia en la infancia coincidiendo, generalmente, con la aparición de las primeras emisiones en las que el niño combina más de una palabra.

Muchos niños con un desarrollo típico pueden manifestar algunos de los síntomas característicos de este trastorno entre los dos y los cuatro años, pero aproximadamente en el 50% de ellos esas dificultades en la fluidez desaparecen en poco tiempo, aproximadamente entre un año y año y medio después de haberse producido los primeros síntomas. En esos casos se trata de una falta de fluidez que es normal en un periodo en el que se realizan numerosas adquisiciones lingüísticas, por ello se la denomina tartamudez evolutiva.

Cuando los síntomas persisten más de dos años desde sus primeras manifestaciones y esas dificultades en la fluidez se asocian con otros problemas -conductas de evitación o escape, actitudes negativas hacia la comunicación- afectando al desarrollo socio-emocional y a los aprendizajes escolares (Sangorrín, 2005).

Bloodstein y Bernstein-Ratner (2007) señalan que el criterio para considerar que esos problemas en la fluidez tienen una significación clínica es el de la repetición de más de diez sonidos, sílabas o palabras de cada cien palabras emitidas.

Referencia bibliográfica

Brioso, A. (2012). Alteraciones del desarrollo y discapacidad. Madrid: Sanz y Torres.