TRICOTILOMANÍA (Trastorno de arrancarse el pelo)

 

Criterios diagnósticos

  1. Arrancarse el pelo de forma recurrente, lo que da lugar a su pérdida
  2. Intentos repetidos para disminuir o dejar de arrancar el pelo
  3. Arrancarse el pelo causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento
  4. El hecho de arrancarse el pelo o la pérdida del mismo no se puede atribuir a una afección médica
  5. El hecho de arrancarse el pelo no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental

Características diagnósticas

     El acto de arrancar el pelo puede afectar a cualquier región del cuerpo en el que crezca pelo; las localizaciones más frecuentes son el cuero cabelludo, las cejas y los párpados, mientras que los sitios menos comunes son el vello axilar, el facial, el púbico y el de las regiones perirrectales. Es posible que los sitios donde se producen los tirones de pelo varíen con el tiempo. El acto de arrancarse el pelo puede aparecer en forma de episodios breves repartidos durante todo el día o en períodos menos frecuentes, pero más sostenidos, de horas de duración, y tales tirones pueden durar meses o años.

     Pueden tratar de ocultar o camuflar la pérdida de pelo (p.ej. bufandas, pelucas, maquillaje...)

     Provoca malestar clínicamente significativo o un deterioro social, laboral o de cualquier otra área de funcionamiento. El término malestar se refiere a los efectos negativos que pueden experimentar en el acto de arrancarse el pelo, como un sentimiento de pérdida de control, molestia y vergüenza.

Características asociadas que apoyan el diagnóstico

Arrancarse el pelo puede ir acompañado de una serie de comportamientos o de rituales que impliquen el pelo. Por tanto, pueden buscar un tipo específico de pelo para tirar, pueden tratar de extraer el pelo de manera específica (p.ej. de manera que la raíz salga intacta), o pueden examinarlo visualmente o al tacto, o por vía oral y manipular el pelo después de haberlo arrancado

El acto de arrancar el pelo también puede ser precedido o acompañado de diferentes estados emocionales. De este modo, puede provocarse por sentimientos de ansiedad o aburrimiento, puede estar precedido de un creciente sentimiento de tensión (ya sea inmediatamente antes de sacar el pelo o cuando se intenta resistir el impulso a arrancárselo), o puede conducir a la gratificación, al placer o a una sensación de alivio una vez arrancado el pelo.

El acto de arrancarse el pelo puede implicar diversos grados de conciencia; algunas personas muestran mayor atención al arrancarse el cabello (con una tensión previa y un alivio posterior), y otros exhiben un comportamiento más automático (se tiran del pelo sin darse cuenta del todo. Algunas personas refieren una mezcla de ambos comportamientos. Algunos experimentan una sensación de “hormigueo” en la cabeza que se alivia al arrancarse el cabello. El dolor no puede acompañar a la extracción del pelo.

Los patrones de pérdida de cabello son muy variables. Son comunes zonas de alopecia completa, así como áreas de menor densidad del cabello. Cuando afecta al cuero cabelludo, puede haber predilección por eliminar el cabello de las regiones de la coronilla o parietales. Puede haber un patrón de calvicie casi completa, excepto en un estrecho perímetro alrededor de los márgenes externos del cuero cabelludo, particularmente en la nuca (“tonsura por tricotilomanía). Puede haber una ausencia total de cejas y pestañas.

En general no se produce en presencia de otras personas, salvo a miembros muy cercanos de la familia. Ciertas personas tienen impulsos de arrancar el pelo de otras personas y pueden tratar de buscar oportunidades para hacerlo a escondidas. Determinados individuos pueden tirar de los pelos a mascotas, las muñecas y otros materiales fibrosos. Algunas personas pueden negar ante los demás que se arrancan el pelo. La mayor parte de las personas con tricotilomanía también presenta una o más conductas repetitivas centradas en el cuerpo, como son pellizcarse la piel, morderse las uñas y mordisquearse los labios.

Desarrollo y curso

Se puede observar en bebés, y este comportamiento generalmente se resuelve durante el desarrollo temprano. El comienzo de la actividad de arrancarse el pelo en la tricotilomanía coincide o sigue habitualmente a la llegada de la pubertad. Los sitios donde se arranca el pelo pueden variar con el tiempo.

El curso normal de la tricotilomanía es crónico y fluctuante si el trastorno no recibe tratamiento. Es posible que los síntomas empeoren en las mujeres acompañando a los cambios hormonales. Para algunas personas, el trastorno puede aparecer y desaparecer durante semanas, meses o años. Una minoría de personas experimentan la remisión sin recaída posterior a los pocos años de inicio.

Factores de riesgo y pronóstico

Genéticos y fisiológicos. Hay pruebas de que existe vulnerabilidad genética a la tricotilomanía. El trastorno es más frecuente en los individuos con TOC y en sus familiares de primer grado que en la población general.

Consecuencias funcionales de la tricotilomanía

La tricotilomanía se asocia con angustia, así como con discapacidad social y ocupacional. Puede haber un daño irreversible en el crecimiento del pelo y en la calidad del mismo.

 

Referencia bibliográfica

Association, A. P. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. España: Editorial Médica Panamericana.

Centro Beatriz. Apoyo emocional, educativo e integración social

C/ Tunte 6, local 11, Vecindario. Las Palmas

María Jesús Suárez Duque

Psicóloga y educadora social

Tf 630 723090

ETIOLOGÍA Y MANTENIMIENTO DEL TRASTORNO DE TRICOTILOMANÍA

TRATAMIENTO DEL TRASTORNO DE TRICOTILOMANÍA

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