¿QUÉ ES EL DOLOR CRÓNICO?

 

Dolor: Experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con daño tisular (algún tipo de lesión o lastimadura que sufre la piel) o descritas en términos de dicho daño

Dolor agudo: Dolor de corta duración y que desaparece, en general. Directamente relacionado con la resolución o curación del daño tisular.

Dolor crónico: Dolor que persiste más allá de lo que sería

La experiencia del dolor, especialmente del dolor agudo puede desempeñar una función vital – hacernos conscientes de un daño a nuestro organismo y dejar en reposo la parte dañada hasta que haya sanado-. Cuando el estado de dolor agudo es de origen periférico (se origina fuera del SNC) pero continúa como dolor crónico, puede causar cambios en los mecanismos dolorosos del SNC que refuerzan o perpetúan el dolor periférico original.

La osteoartritis, la lumbalgia y el dolor neuropático periférico diabético, p.ej., comienzan como dolor periférico, pero con el tiempo estas condiciones pueden desencadenar mecanismos de dolor central que amplifican el dolor periférico y generan dolor adicional centralmente. Esto podría explicar por qué la investigación ha demostrado recientemente que los estados de dolor crónico de origen periférico pueden ser aliviados con éxito empleando fármacos psicotrópicos que actúan sobre los mecanismos de dolor central.

Otros muchos estados de dolor crónico pueden comenzar centralmente y no tener nunca una causa periférica para el dolor, especialmente estados asociados con múltiples síntomas de dolor físico no explicado como depresión, ansiedad y fibromialgia. Dado que estos estados están relacionados con síntomas emocionales, este tipo de dolor ha sido considerado hasta hace poco como “no real”, siendo considerado más bien un resultado inespecífico de conflictos psicológicos no resueltos que mejoraría cuando el estado psiquiátrico asociado mejore. Por eso no había una necesidad de actuar sobre este tipo de dolor. En la actualidad, sin embargo, se hipotetiza que dichas condiciones dolorosas son formas de síndromes de dolor neuropático crónico que pueden tratarse con éxito con los mismos agentes empleados en síndromes de dolor neuropático no asociados a trastornos psiquiátricos. Estos tratamientos incluyen los IRSN (inhibidores de recaptación de serotonina y noradrenalina) y los ligandos a2 d anticonvulsionantes que bloquean los canales de calcio regulados por voltaje, o VSCC como establilizadores del humor y en los trastornos de ansiedad).