TRASTORNO DEL SUEÑO INDUCIDO POR SUSTANCIAS/MEDICAMENTOS

 

 

Criterios diagnósticos (DSM-5)

A.   Alteración importante y grave del sueño

B.   Existen pruebas a partir de la historia, la exploración física o los análisis de laboratorio de (1) y (2):

1.    Los síntomas del Criterio A aparecen durante o poco después de la intoxicación o después de la abstinencia de una sustancia o después de la exposición a un medicamento.

2.    La sustancia/medicamento implicado puede producir los síntomas del Criterio A

C.   La alteración no se explica mejor por un trastorno del sueño no inducido por sustancias/medicamentos. Estas pruebas de un trastorno del sueño independiente pueden incluir lo siguiente:

Los síntomas fueron anteriores al inicio del uso de la sustancia/medicamento

 Los síntomas persisten durante un período importante (p. ej., aproximadamente un mes) después del cese de la abstinencia o l intoxicación grave.

Existen otras pruebas que sugieran la existencia de un trastorno de sueño independiente no inducido por sustancias/medicamentos (p.ej., antecedentes de episodios recurrentes no relacionados con sustancias/medicamentos).

D.   La alteración no se produce exclusivamente en el curso de un delirium

E.   La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

Nota:

Sólo se hará este diagnóstico en lugar de un diagnóstico de intoxicación por sustancias o abstinencia de sustancias cuando los síntomas del Criterio A predominen en el cuadro clínico y cuando sean suficientemente graves para justificar la atención clínica.

Características asociadas que apoyan el diagnóstico

Durante los períodos de consumo de sustancias/medicamentos, de intoxicación o de abstinencia, los sujetos se quejan con frecuencia de:

  • Ánimo disfórico, con depresión y ansiedad
  • Irritabilidad
  • Deterioro cognitivo
  • Incapacidad para concentrarse
  • Fatiga

Las alteraciones del sueño importantes y graves pueden aparecer en asociación con la intoxicación de las siguientes clases de sustancias:  

  • Alcohol. El trastorno de sueño inducido por alcohol normalmente es de tipo insomnio. Durante la intoxicación aguda, el alcohol produce un efecto sedante inmediato, dependiendo de la dosis, que se acompaña de un aumento de los estadios 3 y 4 del sueño no REM y una disminución del sueño REM. Después de estos efectos iniciales puede haber un aumento de los despertares, sueño inquieto y sueños vívidos y cargados de ansiedad durante el período de sueño restante. En paralelo, se reducen los estadios 3 y 4 del sueño y aumentan los despertares y el sueño REM. El alcohol puede agravar los trastornos del sueño relacionados con la respiración. Con el consumo habitual, el alcohol presenta un efecto sedante de vida corta en la primera mitad de la noche, seguido de una alteración de la continuidad del sueño y de un aumento de la cantidad e intensidad del sueño REM, asociado frecuentemente con ensoñaciones vividas, que en su forma extrema forma parte del delirium por abstinencia de alcohol. Tras la abstinencia aguda, los consumidores crónicos de alcohol pueden continuar presentando un sueño ligero, fragmentado durante semanas o años, asociado a un déficit persistente de sueño de ondas lentas.
  • Cafeína
  • Cannabis. La administración aguda de cannabis puede acortar la latencia de sueño, aunque puede ocasionar despertares con aumento de latencia de sueño. El cannabis aumenta el sueño de ondas lentas y suprime el sueño REM tras la administración aguda. En los consumidores crónicos se desarrolla tolerancia a los efectos inductores de sueño y a los potenciadores de sueño de ondas lentas. Durante la abstinencia se han notificado dificultades para dormir y sueños desagradables que duran varias semanas.
  • Opiáceos
  • Sedantes, hipnóticos o ansiolíticos
  • Anfetaminas y sustancias relacionadas y otros estimulantes. Los trastornos de sueño asociados a estas sustancias se caracterizan por insomnio durante la intoxicación y somnolencia excesiva durante la abstinencia. Durante la intoxicación aguda, los estimulantes reducen la cantidad total de sueño, aumentan la latencia del sueño y las alteraciones en la continuidad del sueño, y disminuyen el sueño REM. El sueño de ondas lentas tiende a reducirse. Durante la abstinencia del consumo crónico de estimulantes, hay tanto una prolongación de la duración del sueño nocturno como una somnolencia diurna excesiva. Drogas como la 3,4 metilendioximetanfetamina (MDMA o éxtasis) y otras sustancias relacionadas producen inquietud y alteraciones del sueño en las 48 horas siguientes al consumo; el uso de estos compuestos se asocia con síntomas persistentes de ansiedad, depresión y alteraciones del sueño, incluso durante la abstinencia a largo plazo.
  • Tabaco
  • Otras sustancias

Algunos medicamentos que provocan alteraciones del sueño son los agonistas y antagonistas adrenérgicos, dopaminérgicos, colinérgicos, serotoninérgicos, los antihistamínicos y los corticosteroides.

Relaciones entre sueño y adicción (Cañellas i Dols y Luis de Lecea, 2012)

o    La interacción entre los trastornos del sueño y el abuso de sustancias es ya conocida, pero seguramente más compleja de lo que se pensaba. Existe tanto una relación positiva entre tener un trastorno por uso de substancias y sufrir un trastorno de sueño, como viceversa. Los efectos sobre el sueño dependen de la substancia utilizada, pero se ha demostrado que tanto durante su uso como en período de abstinencia los consumidores tienen diferentes problemas de sueño y fundamentalmente un sueño más fragmentado. Sabemos que hay que tener en cuenta los problemas de sueño para evitar recaídas en la adicción.

o    Investigaciones recientes indican que el sistema hipocretinérgico definido por el neuropéptido hipocretina/orexina (Hcrt/ox), localizado en el hipotálamo lateral e implicado entre otros en la regulación del ciclo sueño- vigilia, jugaría un papel importante en las conductas adictivas.

o     Diferentes estudios han demostrado interacciones entre el sistema hipocretinérgico, los circuitos de respuesta aguda al estrés y los sistemas de recompensa. También sabemos que la activación optogenética selectiva del sistema hipocretinérgico incrementa la probabilidad de la transición del sueño a la vigilia, y también es suficiente para iniciar un comportamiento compulsivo de recaída adictiva.

o     La activación del sistema hipocretinérgico podría explicar la hipervigilia asociada al estrés y a la adicción. El mayor conocimiento de esta interacción permitiría entender mejor los mecanismos de la adicción y encontrar nuevas estrategias para el tratamiento de las adicciones.

El consumo de cannabis a dosis altas:

  • Disminuye el sueño REM y el sueño de ondas lentas. El uso de cannabis tam­bién se relaciona con el aumento del número de movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño y sueño más fragmentado. La abstinencia de cannabis reduce la calidad del sueño, aumenta la latencia y produce sueños extraños. La abstinencia después de la exposición de 4-5 cigarrillos/día, incluso tras un período corto, se ha asociado con aumento de la latencia y de la fase REM.

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Bibliografía

Cañellas i Dols, F., & de Lecea, L. (2012). Relaciones entre sueño y adicción. Revista socidrogalcohol, 24(4), 287-290.