Estereotipos respecto a los niños y niñas con Altas Capacidades intelectuales

 

Con respecto a las altas capacidades intelectuales, encontramos un gran desconocimiento social que puede generar distintos estereotipos y prejuicios que respaldan una visión sesgada y muy arraigada, muchas veces reforzada por los medios de comunicación, que es difícil cambiar y que, sin duda, influye en la actitud hacia estos niños y niñas. Por ello, es habitual que, una vez que un niño o niña ha sido considerado como altas capacidades intelectuales, se le atribuyan una serie de características que refuerzan estos estereotipos.

 La condición de altas capacidades intelectuales provoca muchas veces dos sentimientos contrapuestos: por un lado, orgullo y admiración y, por otro, envidia y temor.

En el caso de los padres y madres, es especialmente importante la idea que tengamos sobre ello ya que va a determinar nuestra conducta y el estilo educativo que tengamos hacia nuestro hijo o hija y, por tanto, su bienestar emocional. Por ello, consideramos conveniente aclarar algunos de los estereotipos más significativos:

• “Estos niños siguen un patrón de comportamiento similar y un mismo perfil, considerándose fuera de lo normal, superhombre/mujeres y raros”.

Estos niños son un grupo muy diverso con algunas características comunes pero muchas diferencias entre sí y tienen habilidades excepcionales, pero también carencias y dificultades que hay que atender.

• “Son inestables, inadaptados, insociables y con un desarrollo emocional peor que los demás”.

Son más estables emocionalmente, aunque pueden ser más sensibles al contexto escolar. Y tienen las mismas probabilidades de tener esta problemática que el resto.

• “Su capacidad es innata y fija”.

Por el contrario, estas capacidades pueden desarrollarse y educarse y su desarrollo depende de la interacción con el entorno.

• “No necesitan ayuda para aprender y son autodidactas, con recursos suficientes para desarrollarse”.

Como el resto, necesitan ser apoyados y enseñados ya que también pueden presentar dificultades y pueden fracasar si están desmotivados.

• “Se aburren en la clase y, por ello, tienen problemas de comportamiento”.

Se pueden aburrir si los contenidos no responden a sus intereses, pero no hay nada que demuestre que se aburran más que el resto.

• “Destacan en todas las áreas y lo hacen todo bien”.

Puede ser que sí, pero también puede ser que destaquen solo en algunas áreas o que se produzca un desequilibro entre su desarrollo cognitivo y el social o emocional.

• “Su motivación para destacar en la escuela es muy alta y consiguen resultados excelentes”.

Están motivados solo si les resultan interesantes los contenidos. Las altas capacidades intelectuales no son sinónimo de éxito escolar, ya que si están desmotivados pueden tener problemas de rendimiento escolar.

• “Un niño superdotado es aquel con un cociente intelectual por encima de 130 y con este CI tienen garantizado el éxito escolar y profesional”.

Actualmente, no es suficiente este criterio cuantitativo para identificarlos, sino que es necesario tener en cuenta otras variables cualitativas. Asimismo, se considera que el éxito profesional y escolar está determinado, en su mayor parte, por aspectos relacionados con la inteligencia emocional.

Referencias bibliográficas

Niños y niñas con altas capacidades intelectuales. Pautas para padres y madres. Recuperado el 2 de diciembre de 2017 de https://www.ceapa.es/sites/default/files/Documentos/Encarte%20Ni%C3%B1os%20y%20Ni%C3%B1as%20con%20Altas%20Capacidades%20Intelectuales%20CEAPA.pdf