FASES DE LA TERAPIA

 

FASE I. Evaluación y diagnóstico de la disfunción

Aplicación de instrumentos y técnicas para identificar el problema y las posibles causas o determinantes de su aparición y mantenimiento

Identificación de conductas sexuales adecuadas

Establecer los objetivos de la intervención

FASE II. Educación e información sobre la sexualidad

Sólo cuando dispongan de los conocimientos adecuados (modificación de creencias y actitudes) se puede establecer definitivamente los objetivos y proceder a la intervención terapéutica

FASE III. Focalización sensorial

El objetivo es conseguir que ambos identifiquen y tomen conciencia de sus propias sensaciones corporales (sensoriales y sexuales) con el fin de que aprendan a desarrollar la propia sensibilidad en la relación de pareja mediante exploración alternada del cuerpo de la pareja y caricias mutuas.

Durante esta fase se prohíbe el coito para que no se sienta ninguno obligado a cumplir. Primero se restringen a zonas corporales no genitales (focalización sensorial) y después genitales y pechos (focalización sexual)

No sólo se enseña a disfrutar de la relación sexual (disfrutar es el objetivo, no lograr algo concreto) también se enseña a reducir la ansiedad, a mejorar la intimidad y la comunicación de la pareja.

FASE IV. Desarrollo de técnicas para cada uno de los trastornos.

Se centra sobre los objetivos sexuales como formas de aproximación, uso de fantasías, reducción de la ansiedad de realización, control de respuestas sexuales específicas.

En muchos casos también implica objetivos no sexuales, pero sí relacionados con el funcionamiento de la pareja como: mejorar la comunicación, incremento de la intimidad...