TRASTORNOS IMPULSIVOS -COMPULSIVOS

 

La impulsividad y la compulsividad se proponen como endofenotipos, concretamente síntomas relacionados con circuitos cerebrales específicos y que están presentes de forma transdiagnóstica como una dimensión de la psicopatología que traspasa numerosos trastornos psiquiátricos:

Trastornos del espacio obsesivo-compulsivo

Adicciones a sustancias/conductas

Disruptivo/control de impulsos

Sexual

TOC

Tricotilomanía

Pellizcarse la piel

Trastorno dismórfico corporal (TDC)

Acaparamiento

Síndrome de Tourette/trastornos de tics

Trastorno de movimientos estereotipados

Trastorno del espectro autista

Hipocondriasis

Somatización

Drogadicción

Juego

Adicción a internet

Adicción a la comida (ingesta compulsiva, obesidad)

Compra compulsiva

Piromanía

Cleptomanía

Trastorno explosivo intermitente

Violencia impulsiva

Trastorno de personalidad limítrofe

Autolesión/conducta parasuicida

Conducta antisocial

Trastorno conductual

Trastorno de oposición desafiante

Manía

TDAH

Hipersexualidad

Parafilias

 

Impulsividad y compulsividad son comunes en toda una variedad de trastornos psiquiátricos. Son síntomas que ocurren cuando el cerebro tiene que hacer un gran esfuerzo para decir “no”.

La impulsividad

 Puede ser definida como la incapacidad de detener o impedir el inicio de acciones e implica a un circuito cerebral centrado en el estriado ventral, relacionado con el tálamo, el córtex ventromedial (CPFVM) y el córtex cingulado anterior (CCA)

Se define como una actuación sin prever las consecuencias; la falta de reflexión sobre las consecuencias de la conducta propia; la incapacidad de posponer la recompensa, con preferencia por la recompensa inmediata, a una recompensa más beneficiosa pero aplazada; la incapacidad de inhibición motora, a menudo incurriendo en conductas de riesgo; o la falta de voluntad para no caer en tentaciones.

Las acciones impulsivas como el consumo de sustancias, juego y obesidad puede llegar a ser compulsivo debido a cambios neuroplásticos que implican al sistema de hábito dorsal y teóricamente causa impulsos en el circuito ventral que se desplazan al circuito dorsal.

La compulsividad

Puede ser definida como la incapacidad de terminar acciones que ya están en marcha e hipotéticamente está centrada en el estriado dorsal, tálamo y córtex orbitofrontal (OFC).

Se define como acciones como acciones inadecuadas para determinadas situaciones, pero que, no obstante, persisten y que, a menudo, resultan en consecuencias no deseables. De hecho, la compulsividad se caracteriza por la incapacidad de adaptar la conducta tras un feedback negativo.

Los hábitos

Son un tipo de compulsividad, y puede considerarse como respuestas desencadenadas por estímulos del entorno con independencia de la conveniencia actual de las consecuencias de esa respuesta.

Pueden considerarse respuestas condicionadas (como búsqueda de drogas, búsqueda de comida y juego) a un estímulo condicionante (como el estar con otras personas o en lugares con objetos relacionados con drogas, comida o juego en el pasado) que han sido reforzados y consolidados por una experiencia pasada con recompensa (refuerzo positivo) o la emisión de un evento aversivo (pérdida del refuerzo negativo que surge de la abstinencia o las ansias por el consumo)

Mientras que la conducta orientada a un objetivo viene mediada por el conocimiento y el deseo de las consecuencias, por el contrario, los hábitos son controlados por estímulos externos a través de asociaciones estímulo-respuesta que quedan impresas en los circuitos del cerebro a través de repetición conductual y formadas tras una considerable formación, pueden ser automáticamente desencadenados por estímulos y están definidos por su insensibilidad ante sus consecuencias.

Dado que las acciones orientadas a un objetivo son relativamente exigentes a nivel cognitivo, para las rutinas del día a día podría resultar adaptativo el confiar en hábitos que se pueden realizar con un mínimo estado de conciencia. Sin embargo, los hábitos también representan una perseverancia gravemente mal adaptativa de conductas.

Bibliografía

Stahl, S. M. (2014). Psicofarmacología. Esencia de Stahl. Bases neurocientíficas y aplicaciones prácticas. España: Aulamédica formación en salud.

DEFINICIONES DE TÉRMINOS CLAVES

 

Abuso

Autoadministración, de manera no aprobada culturalmente, de cualquier droga que produzca consecuencias adversas.

Abstinencia

 Las reacciones psicológicas y fisiológicas ante la interrupción brusca de una sustancia que produce dependencia.

Adicción

 Un patrón conductual de abuso de fármacos o drogas que se caracterizan por una dependencia irresistible del consumo de una sustancia (consumo compulsivo), por la necesidad de asegurarse su suministro y por una marcada tendencia a recaer tras su interrupción.

Compulsividad

Acciones repetitivas inadecuadas para la situación que persisten, que no tienen relación evidente con el objetivo general y que a menudo dan lugar a no deseables; conducta que resulta en una perseverancia de respuesta ante consecuencias adversas; perseverancia de respuesta ante respuesta incorrectas en situaciones de elección o reinicio persistente de actos habituales.

Dependencia

El estado fisiológico de adaptación producido por la administración repetida de una sustancia (alcohol, heroína, benzodiacepinas...) cuando esa sustancia es retirada de forma abrupta; es necesaria su administración continuada para evitar la aparición del síndrome de abstinencia.

Hábito

Respuestas desencadenadas por estímulos ambientales independientemente de la conveniencia real de las consecuencias. Esta respuesta condicionada a un estímulo ha sido reforzada y consolidada por una experiencia pasada con recompensa (refuerzo positivo) o por la omisión de un evento aversivo (refuerzo negativo).

Rebote

La expresión exagerada de la afección original que a veces experimentan los pacientes inmediatamente después de la interrupción de un tratamiento efectivo.

Refuerzo

La tendencia de una sustancia que produce placer a inducir una autoadministración.

Recaída

La reaparición, tras la interrupción de un tratamiento médico efectivo, de la afección original que sufría el paciente.

Tolerancia

Se desarrolla tolerancia cuando, tras una administración repetida, una dosis dada de una sustancia produce un efecto cada vez menor, o inversamente cuando se tienen que administrar dosis progresivamente mayores para obtener los efectos observados con el uso inicial.

Tolerancia y dependencia cruzadas

La capacidad de una droga de suprimir las manifestaciones de dependencia producidas por otra droga y la capacidad de mantener el estado de dependencia física.

Bibliografía

Stahl, S. M. (2014). Psicofarmacología. Esencia de Stahl. Bases neurocientíficas y aplicaciones prácticas. España: Aulamédica formación en salud.