COMPONENTES QUE FORMAN EL LENGUAJE: MODELO INTEGRADOR DE RAY JACKENDOFF (2002)

 

Jackendoff (2002) adopta un modelo integrador que considera que fonología, sintaxis y semántica son tres niveles del lenguaje que existe en paralelo y actuando simultáneamente, y que son independientes pero que a la vez interactúan entre sí.

Nivel fonológico:

Es el nivel más complejo y el que contiene un mayor número de subprocesos, probablemente relacionado con la naturaleza auditiva.

Se subdivide en un nivel prosódico, es decir, las diferentes entonaciones y de manera más parcial, en los procesos referidos a estructuras silábicas o morfemas.

Nivel sintáctico:

Se refiere a la estructura de una oración. La jerarquía adquirida mediante la sintaxis informa acerca de las relaciones entre elementos y está completamente desprovista de contenido semántico.

Nivel semántico:

Independientemente de su estructura sintáctica o de la modalidad en que se transmita, el principal objetivo es comunicar significado.

En este nivel no se incluye, el nivel discurso que consiste en el análisis semántico más allá del procesamiento ocasional que juega un papel importante en la comprensión del lenguaje.

 En un discurso, la imagen final no depende sólo de lo que el oyente está realmente escuchando sino más bien, de inferencias y relaciones lógicas entre las ideas transmitidas lingüísticamente, basadas en el conocimiento previo del mundo del oyente.

PROCESAMIENTO DEL MENSAJE LINGÜÍSTICO

 

El lenguaje puede transmitirse mediante diferentes modalidades: audio-verbal, lengua de signos de las personas sordas o en forma escrita.

Existe un consenso sobre que la maquinaria lingüística en el cerebro es en gran medida común a cualquier modalidad salvo en excepciones que aparecen sólo cuando se activan los mecanismos periféricos específicos durante la emisión a descodificar de un mensaje determinado.

Procesamiento fonológico

Existe bastante consenso acerca de que las áreas del cerebro especializadas en el procesamiento fonológico se circunscriben a la circunvolución temporal superior, bilateralmente, aunque con cierto grado de lateralidad izquierda.

El primer paso en el procesamiento de la información fonológica parece localizarse alrededor de la corteza auditiva primaria (áreas de Brodwann BA41/42) donde puede ya distinguirse del procesamiento de sonidos no lingüísticos.

A partir de entonces, parece estar involucrado un gradiente funcional antero-lateral que se inicia en la circunvolución de HESCHL y progresa hacia el polo temporal, encargado de la identificación y distinción de fonemas concretos.

Se ha denominado la “forma auditiva de la palabra” a una especialización en el procesamiento auditivo del lenguaje que se refiere al análisis de palabras completas. Es decir, en vez de darse una transformación de fonemas individuales, lo que se procesa y se identifica a este nivel, es el sonido global y específico de una palabra entera. En este proceso parece ser que están implicadas áreas de asociación auditivas del hemisferio izquierdo, concretamente el área de Wernicke, localizada según algunos autores, en la parte posterior del área de Brodmann BA22.

En la percepción de sonidos del habla además de áreas corticales, temporales y circundantes, también se encuentran implicadas regiones corticales frontales y núcleos subcorticales implicadas en la producción. Así, además de la corteza temporal superior, en la identificación de los fonemas y los sonidos durante el procesamiento del habla, también intervienen la parte más posterior de las regiones frontales inferiores izquierdos (que comprenden partes del área de Broca), los ganglios basales izquierdos e incluso el cerebro derecho.

En cuanto a la prosodia, existe evidencias de la participación de áreas corticales frontolaterales derechos y de regiones temporales superiores derechos. Además, esta participación también se ha encontrado cuando se compara un discurso normal con pseudo-habla, es decir, habla con entonación prosódica normal pero carente de palabras conocidas.

Trastornos fonológicos

Trastornos afásicos:

Afasia de Wernicke

Afasia de Broca