NEUROTRANSMISORES Y CIRCUITOS EN TRASTORNOS DEL HUMOR

     Los principales neurotransmisores implicados en los trastornos de humor son:

  • La norepinefrina (noradrenalina)
  • La dopamina
  • La serotonina

     Ambos comprenden lo se denomina sistema de neurotransmisión monoaminérgico.

     Estas tres monoaminas a menudo funcionan conjuntamente. Todos los tratamientos para los Trastornos de humor actúan sobre uno o más de ellos.

La hipótesis monoaminérgica de la depresión

     La teoría clásica de la depresión hipotetiza que la depresión se debe a una deficiencia de neurotransmisores monoaminérgicos. Actualmente, la teoría monoaminérgica sugiere que el sistema de neurotransmisión trimonoaminérgico en su conjunto puede ser disfuncional en varios circuitos cerebrales, con diferentes neurotransmisores implicados dependiendo del perfil sintomático del paciente. Es decir, la hipótesis postula:

Si hay una cantidad “normal” de actividad de neurotransmisor monoaminérgico, no hay presencia de depresión.

Si la cantidad “normal” de actividad de neurotransmisor monoaminérgico se reduce, se agota, o queda disfuncional por cualquier motivo, la depresión podría aparecer.

Hoy en día no se dispone todavía de evidencias directas que apoyen la hipótesis monoaminérgica.

La hipótesis del receptor monoaminérgico y expresión génica

     Debido a las dificultades que plantea la hipótesis monoaminérgica de la depresión, la hipótesis sobre la etiología de la depresión se ha trasladado desde los propios neurotransmisores monoaminérgicos a sus receptores y los posteriores eventos moleculares que estos receptores desencadenan, incluida la regulación de la expresión génica y el papel de los factores de crecimiento.     También hay un gran interés puesto sobre la influencia de la natura versus nurtura (naturaleza frente a crianza) en los circuitos regulados por monoaminas, especialmente lo que ocurre cuando se combinan cambios epigenéticos por experiencias vitales estresantes con la herencia de diversos genes de riesgo que pueden hacer a un individuo vulnerable a esos factores de estrés ambientales.

     La hipótesis sobre la depresión de los receptores de los neurotransmisores monoaminérgicos plantea que una anomalía en dichos receptores lleva a la depresión. Así, si el déficit de neurotransmisores monoaminérgicos es el tema central de la hipótesis monoaminérgica de la depresión, la hipótesis de los receptores de los neurotransmisores monoaminérgicos sobre la depresión, lo extiende a que el agotamiento de neurotransmisores causa una regulación compensatoria al alza de los receptores postsinápticos de dichos neurotransmisores.

     Es decir, esta hipótesis propone:

Una actividad deficiente de los neurotransmisores monoaminérgicos causa sobrerregulación de receptores de neurotransmisores monoaminérgicos postsinápticos, dando lugar a depresión

En general, también falta evidencia en este sentido. Los estudios post mortem generalmente muestran un incremento en el número de receptores de serotonina 2 en el córtex frontal de pacientes que se han suicidado. Además, algunos estudios de neuroimagen han identificado anomalías en los receptores serotoninérgicos de pacientes deprimidos, pero esta aproximación no ha tenido éxito en la identificación de lesiones moleculares consistentes y replicables en receptores monoaminérgicos en la depresión. De este modo, no existen evidencias claras y convincentes de que la deficiencia monoaminérgica justifique la depresión; esto es, no existe un déficit monoaminérgico “real”. Igualmente, no existe evidencias claras y convincentes de que las anomalías en los receptores monoaminérgicos justifiquen la depresión.

Hipótesis neurotrófica de la depresión

     Actualmente la investigación vuelve sobre la posibilidad de que en la depresión puede haber una deficiencia de la señal de traducción aguas abajo del neurotransmisor y receptor. Así, el hipotético problema molecular en la depresión podría residir en

  • ·         los eventos moleculares distales del receptor
  • ·         en el sistema de cascada de transducción de la señal
  • ·         en la expresión génica correspondiente.

     Existen diferentes problemas moleculares que podrían contribuir a la manía y el trastorno bipolar.

La hipótesis neurotrófica de la depresión establece que

La depresión estaría provocada por una reducción de la síntesis de proteínas implicadas en la neurogénesis y la plasticidad sináptica. El BDNF:

  • ·         fomenta el crecimiento y desarrollo de las neuronas inmaduras, incluyendo las monoaminérgicas,
  • ·         refuerza la supervivencia y función de neuronas adultas
  • ·         ayuda a mantener conexiones sinápticas

Dado que el BDNF es importante para la supervivencia neuronal, el descenso de sus niveles de BDNF podría contribuir a una atrofia celular. En algunos casos, los bajos niveles de BDNF pueden incluso causar pérdida celular. Las monoaminas pueden aumentar la disponibilidad de BDNF iniciando cascadas de transducción de señal que dan lugar a su liberación. Así, si los niveles de monoamina son bajo, entonces los niveles de BDNF podrían ser bajos en consecuencia.