TRASTORNOS DE LA COMUNICACIÓN

     Los trastornos de la comunicación incluyen las deficiencias del lenguaje, habla y la comunicación.

     El habla es la producción expresiva de los sonidos e incluye la articulación, la fluidez, la voz y la calidad de resonancia de un individuo.

     El lenguaje incluye la forma, la función y el uso de un sistema convencional de símbolos (es decir, palabras habladas, lenguaje de señas, palabras escritas, imágenes) regido por reglas de la comunicación.

     La comunicación es todo comportamiento verbal o no verbal (sea intencional o no intencional) que influye en el comportamiento, las ideas o las actitudes de otro individuo.

     Las evaluaciones de las capacidades para el habla, el lenguaje o la comunicación deben tener en cuenta el contexto cultural y lingüístico del individuo, particularmente de los individuos que creen en ambientes bilingües.

     Las medidas estandarizadas del desarrollo del lenguaje y de la capacidad intelectual no verbal deben ser pertinentes para el grupo cultural y lingüístico.

Categorías diagnósticas de los trastornos de comunicación:

      Trastorno del lenguaje

      Trastorno fonológico

      Trastorno de fluidez de inicio en la infancia (tartamudeo)

      Trastorno de la comunicación social (pragmático)

      Trastornos de la comunicación especificados y no especificados

 

TRASTORNO DEL LENGUAJE

Criterios diagnósticos (DSM-V)

A.      Dificultades persistentes en la adquisición y uso del lenguaje en todas sus modalidades (es decir, hablado, escrito, lenguaje de signos u otro) debido a deficiencias de la comprensión o la producción que incluye lo siguiente:

1.       Vocabulario reducido (conocimiento y uso de palabras)

2.       Estructura gramatical limitada (capacidad para situar las palabras y las terminaciones de palabras juntas para formar frases basándose en reglas gramaticales y morfológicas).

3.       Deterioro del discurso (capacidad para usar el vocabulario y conectar frases para explicar o describir un tema o una serie de sucesos o tener una conversación.

B.      Las capacidades de lenguaje están notablemente, desde un punto de vista cuantificable, por debajo de lo esperado para la edad, lo que produce limitaciones funcionales en la comunicación eficaz, la participación social, los logros académicos o el desarrollo laboral, de forma individual o en cualquier combinación.

C.      El inicio de los síntomas se produce en las primeras fases del período de desarrollo.

D.      Las dificultades no se pueden atribuir a un deterioro auditivo o sensorial de otro tipo, a una función motora o a otra afección médica o neurológica y no se explica mejor por discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o retraso global del desarrollo.

Características asociadas que apoyan el diagnóstico

  •       A menudo se dan antecedentes familiares de trastorno del lenguaje.
  •       Los individuos, incluso los niños, pueden ser hábiles para adaptarse a su lenguaje limitado
  •       Pueden parecer tímidos o reticentes a hablar
  •       Los individuos afectados pueden preferir comunicarse solamente con miembros de su familia o con otros individuos conocidos.

     Estos indicadores sociales no son diagnósticos de un trastorno de lenguaje, pero si son notables y persistentes, sí justifican la derivación para una evaluación completa.

     El trastorno del lenguaje, particularmente las deficiencias expresivas, pueden concurrir con un trastorno fonológico.

Desarrollo y curso

La adquisición del lenguaje está marcada por cambios que se producen desde su inicio en la niñez temprana hasta alcanzar el nivel de competencia del adulto, que aparece durante la adolescencia.

El trastorno del lenguaje aparece durante el período del desarrollo temprano; sin embargo, hay una variación considerable en la adquisición temprana del vocabulario y en las primeras combinaciones de palabras, y las diferencias individuales no son, como indicadores aislados, muy predictivos de los resultados posteriores.

A los 4 años, las diferencias individuales en cuanto a capacidad del lenguaje son más estables, se miden con más precisión y son muy predictivas de los resultados posteriores. El trastorno diagnosticado a partir de los 4 años suele ser estable en el tiempo y normalmente persiste hasta la edad adulta, aunque es probable que cambie el perfil particular de puntos fuertes y débiles durante el curso del desarrollo.

 

 

TRASTORNO DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL

 

Criterios diagnósticos (DSM-V)

A.   Dificultades persistentes en el uso social de la comunicación verbal y no verbal que se manifiesta por los siguientes factores:

1.    Deficiencias en el uso de la comunicación para propósitos sociales, como saludar y compartir información, de manera que sea apropiada al contexto social.

2.    Deterioro de la capacidad para cambiar la comunicación de forma que se adapte al contexto o a las necesidades del que escucha, como hablar de forma diferente en el aula o en un parque, conversar de forma diferente con un niño o con un adulto, y evitar el uso de un lenguaje demasiado formal.

3.    Dificultades para seguir las normas de conversación y narración, como respetar el turno en la conversación, expresarse de otro modo cuando no se es bien comprendido y saber cuándo utilizar signos verbales y no verbales para regular la interacción.

4.    Dificultades para comprender lo que no se dice explícitamente y significados no literales o ambiguos del lenguaje.

B.   Las deficiencias causan limitaciones funcionales en la comunicación eficaz, la participación social, las relaciones sociales, los logros académicos o el desempeño laboral, ya sea individualmente o en combinación.

C.   Los síntomas comienzan en las primeras fases del período de desarrollo (pero las deficiencias pueden no manifestarse totalmente hasta que la necesidad de comunicación social supera las capacidades limitadas)

D.   Los síntomas no se pueden atribuir a otra afección médica o neurológica, ni a la baja capacidad en los dominios de morfología y gramática, y no se explican mejor por un trastorno del espectro autista, discapacidad intelectual, retraso global del desarrollo u otro trastorno mental.

Características diagnósticas

1.    El trastorno de la comunicación social (pragmático) se caracteriza por una dificultad primaria con la pragmática, o el uso social, del lenguaje y la comunicación que se manifiesta en forma de:

a.    Deficiencia de la comprensión y para seguir las reglas sociales de comunicación verbal y no verbal en contextos naturales

b.    Deficiencia para cambiar el lenguaje según las necesidades del que escucha o la situación

c.    Deficiencia para seguir las normas de conversación y narración.

Las deficiencias de comunicación social causan limitaciones funcionales en la comunicación eficaz, la participación social, el desarrollo de relaciones sociales, los logros académicos y el desempeño laboral.

Las deficiencias no se explican mejor por escasa capacidad en el dominio del lenguaje estructural o una capacidad cognitiva deficiente.

Características asociadas que apoyan el diagnóstico

La característica más frecuente del trastorno de comunicación social (pragmático) es el deterioro del lenguaje, que se caracteriza por antecedentes de retraso para alcanzar los hitos del lenguaje y problemas con el lenguaje estructural desde hace tiempo o en el momento actual.

Los individuos con deficiencias de la comunicación social pueden evitar las interacciones sociales.

El TDAH, los problemas conductuales y los trastornos específicos del aprendizaje también son más frecuentes entre los individuos afectados.

¿CÓMO DISTINGUIR EL TRASTRONO DE COMUNICACIÓN SOCIAL DEL TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA?

Referencia bibliográfica

Association, A. P. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. España: Editorial Médica Panamericana.