TRASTORNOS DEL LENGUAJE Y DEL APRENDIZAJE

     Entre los trastornos neuroevolutivos relacionados con el lenguaje y el aprendizaje destacan los que resultan de un déficit fonológico central, al igual que las dificultades en matemáticas, son consecuencia de problemas perceptivos y de razonamiento verbal. Ambos descritos como problemas, dificultades o Trastorno de aprendizaje y lenguaje. Aunque hay niños que sólo tienen problemas para aprender y otros sólo retraso del lenguaje.

Problemas de articulación (PA)

  • Disminución con la edad
  • Incidencia aproximadamente el doble entre los hombres que entre las mujeres
  • Inicialmente considerado un problema del sistema motor, hoy se considera que las capacidades lingüísticas, sobre todo las habilidades de procesamiento fonológico desempeñan un papel importante. Desde esta perspectiva, la producción de sonidos al hablar se contempla a la luz de funciones del lenguaje globales, como sintaxis, semántica, pragmática.

Dificultades articulatorias (Dobb, 1995):

  • Trastorno de articulación
  • Retraso
  • Uso constante de patrones de error infrecuentes
  • Pronunciación inconsistente

     No está claro si los PA deben considerarse Trastorno lingüístico (Trastorno fonológico) o neurológico (Apraxia motora evolutiva)

Correlatos neuropsicológicos de los problemas de articulación

  • Los niños con PA se parecen más a los que siguen un curso de desarrollo prototípico que los que tiene Trastorno del lenguaje (TL)
  • No hay correlatos neuropsicológicos específicos para PA
  • Los niños con TL presentan más problemas en la percepción del habla
  • Con PA muestran pocas omisiones, transposiciones y adicciones de sílabas en comparación con TL

     De los estudios realizados para discriminar entre niños con PA y otros con  desarrollo normal, las variables que predijeron PA fueron (Stark y Tallal, 1988):

  • Peso corporal
  • Orden temporal de grafemas visuales (e y K)
  • Discriminación entre sílabas /hae/ y /dae/
  • Antecedentes familiares de Trastorno del habla
  • Historia de retraso motor
  • Dificultad para idendificar sílabas
  • Problemas para distinguir destellos de luz
  • Los niños con PA y TL pesaban más y eran más altos que el grupo control. No hay una explicación clara en cuanto a la asociación del peso con los PL y PA, pero las especulaciones sugieren que los niños con más peso pudieran ser más adecuados socialmente, sobre todo si son también torpes. En estos casos, la autoestima baja se manifestaría en menos habla espontánea, especialmente si se acompaña de habilidades escasas de expresión lingüística. También se ha sugerido que los períodos desiguales o rápidos de crecimiento pudieran plantear dificultades a la musculatura del habla.

    Los niños con PA tienen dificultades para (Leonard, 1998):

  • Controlar los movimientos involuntarios de brazos
  • Realizar tareas de coordinación motora fina

    Pero al contrario que los de TL, no muestran dificultades de procesamiento verbal auditivo, ni en discriminación del habla

     Los niños PA que tienen problemas leves de lenguaje expresivo funcionan de manera más parecida a los niños con desarrollo normal que los de TL. Muy pocos niños con PA presentan las dificultades de TL más severas.

Trastornos del lenguaje (TL)

  • Los Trastornos del lenguaje (TL) y del habla (TH) se consideran Trastornos de la comunicación. Se suelen exponer junto con los problemas de lectura.
  • Son difíciles de separar de los problemas de aprendizaje (o dislexia)
  • La incidencia de los TL y TH se estima en aproximadamente el 33% de edades entre 5 y 12 años, siendo mayor la proporción en varones, aproximadamente de 3 a 1 en TL y de 2 a 1 en PA.

Factores de riesgo de los TL (Johnson y cols., 1999):

  • Problemas de salud prenatales y perinatales
  • Problemas otolaringológicos
  • Problemas de alimentación temprana debido a la dificultad para succionar
  • Antecedentes familiares
  • Predisposición genética. Se ha encontrado una influencia genética moderada en la escasez de vocabulario a la edad de 2 años y una relación más fuerte en edades posteriores. Se ha encontrado una relación entre rendimiento lingüístico y probabilidad hereditaria: (a) la probabilidad hereditaria es mayor en niños con trastornos severos, (b) las influencias genéticas y ambientales son cualitativa y cuantitativamente similares en ambos sexos, (c) los TL están más presentes en niños que en niñas.

Correlatos neuropsicológicos de los TL

Fitch y Tallal (2003) indican:

    Los TL hablado y los mecanismos neuropsicológicos subyacentes pueden ser el nexo en común entre las dificultades de producción y comprensión del lenguaje, problemas de lectura, matemáticas, escritura y de relaciones sociales observadas en niños con dificultades de aprendizaje (DA).

     Se ha hipotetizado que los TL son consecuencia del déficit en el procesamiento temporal de la información auditiva.

Dificultades que presentan los niños con Trastorno específico del lenguaje (TEL) o disfaxia evolutiva:

  • Déficit en producción y/o comprensión del lenguaje con capacidades normales en áreas no verbales
  • Déficit en la percepción del habla y escasas habilidades de vocabulario, que se reflejan en problemas de denominación, memoria, sintaxis (gramática), semántica (significado)
  • Deterioro del procesamiento de secuencia temporal de estímulos auditivos no verbales y mala discriminación de sonidos, sobre todo cuando las señales auditivas se presentan rápidamente.
  • También podría haber problemas de articulación del habla, sintácticos y semánticos.

Hipótesis propuestas acerca de la relación causal entre las funciones del cerebro y los TL:

  1. Los patrones de simetría anómalos del plano temporal están asociados a problemas de comprensión verbal, déficit de procesamiento fonológico y dificultades de expresión lingüística (Foster y cols., 1998).
  2. La activación cortical temporal en la zona perisilvia está presente durante el procesamiento de estímulos auditivos del habla  Las regiones temporales de los hemisferios derecho e izquierdo parecen activadas y cada hemisferio y cada hemisferio podría tener un papel distinto en el análisis de sonidos (Binder y cols., 2000).

    Las regiones temporales de las dos hipótesis parecen activadas y cada hipótesis podría tener un papel distinto en el análisis de los sonidos.

 

     Un estudio mediante resonancia magnética funcional (RMf) en adultos con capcidades lingüísticas normales sugiere que (Eckert y cols., 2006):

 

o   Las zonas superiores de los lóbulos temporales están implicadas en descifrar las señales acústicas del habla

 

o   Los lóbulos frontales izquierdos están implicados en las operaciones semánticas

 

Binder y cols. (1997) proponen que:

  • el procesamiento del lenguaje es jerárquico
  • implica niveles sensoriales primarios y regiones de asociación intermodal para actividades cognitivas superiores. A medida que las demandas de procesamiento avanzan desde las simples (unimodales) a las más complejas (multimodales), es probable que impliquen a más regiones del cerebro. 

    Otras investigaciones han señalado (Talcott y cols., 2000) que los niños con TEL:

  • Son menos eficientes en tareas neuropsicológicas que evalúan el rendimiento motor, estimulación háptica y la discriminación izquierda-derecha.
  • Menos control sobre los movimientos involuntarios. Muestran movimientos involuntarios al igual que los normales, pero de duración más larga

     Diversos autores sugieren que los niños con TEL presentan dificultades de memoria operativa (MO) y memoria a corto plazo (MCP), la MO fonológica y el déficit en las habilidades lingüísticas están relacionadas. También se ha encontrado un nexo de unión entre MO visuoespacial y el desarrollo del lenguaje:

  • El rendimiento de la MO fonológica es predictor de las habilidades sintácticas y semánticas. 
  • El funcionamiento de la memoria visual se relaciona débilmente con las habilidades de producción del habla.

    Una hipótesis del estudio era que la MO fonológica está relacionada con el mantenimiento de los aspectos semánticos del léxico mediante el procesamiento de la información verbal. Estos datos apoyan el modelo de Baddeley sobre la capacidad lingüística y la disfunción del bucle fonológico y el ejecutivo central pero no apoyan la existencia de la agenda visuoespacial. En conclusión, el déficit de la MO tanto en la codificación fonológica como en la recuperación léxica es importante para comprender el TL porque probablemente interfiere el procesamiento cognitivo y el aprendizaje. Los datos demuestran que existe una relación estable entre la MO fonológica y la habilidad lingüística.

Características del procesamiento cognitivo en los TL

    Los niños con TEL presentan problemas en la tasa de procesamiento auditivo (Fitch y Tallal, 2003), es decir, tienen un déficit de procesamiento de señales auditivas que tienen segmentos cortos o se presentan rápidamente en una serie. Este déficit se observa en:

  • La producción rápida del habla
  • La identificación de dedos (dos dedos)
  • La asociación de consonantes y vocales (ba y da)
  • El procesamiento de estímulos no verbales de distintas modalidades
  • La estimulación táctil simultánea (cara y mano).

El enmascaramiento auditivo:

Consiste en que la presentación rápida de señales se sitúa por encima oenmascara otras señales que aparecen posteriormente

Puede explicar:

o   Algunas de las dificultades auditivas

o   Problemas táctiles y motores, en que una secuencia de estímulos o movimientos interfieren el procesamiento de estímulos aislados o únicos.     

     Tallat (2004) concluye que existe un rasgo común entre los substratos neurales que interactúan, tanto en el habla como en el procesamiento no verbal, que “incorporan las señales temporales que cambian rápidamente” y que parece ser deficiente en niños con TL. Los niños con desarrollo normal entre los 5 y 9 años discriminan las señales temporales sutiles (es decir, habla y estímulos no verbales) que suponen un problema para quienes tienen TL.

La investigación sugiere que los niños con TL se caracterizan por:

Un déficit en la capacidad de percibir y producir la información en secuencias temporales rápidas.

     Este déficit no es específico del lenguaje, afecta a otros procesos (p.ej. motrices, táctiles, mnésicos...). El déficit de este mecanismo tendría una repercusión negativa en diversas habilidades de procesamiento, aunque también pueden estar presentes otras patologías lingüísticas superiores.

     El déficit en la tasa de procesamiento aparece en niños con problemas de aprendizaje y de lenguaje. En niños con TL se observan:

o   Deficiencias en la tasa de procesamiento

o   Retrasos sensorio-motrices

    Niños con antecedentes familiares de problemas de aprendizaje y lenguaje tardan más en aprender a discriminar entre dos tonos. La dificultad para aprender a diferenciarlos está muy ligado a las dificultades de desarrollo del lenguaje, sea cual sea el idioma que esté aprendiendo.

    Los problemas en la capacidad para adquirir la discriminación fonológica y el conocimiento de la entonación del habla están relacionados con dificultades posteriores, tanto del lenguaje como de la lectura. Con frecuencia, niños con TEL tienen posteriormente problemas de lectura y hasta el 50% muestran también dificultades en matemáticas y lectura en la escuela primaria.

 

Correlatos psicosociológicos de los trastornos del lenguaje

 

     El funcionamiento psicosocial de niños con problemas de lenguaje suele investigarse junto con el de quienes tienen dificultades de aprendizaje. En general, las dificultades sociales en niños con trastornos de aprendizaje se han centrado en (Beitchman y cols., 2001):

 

  • Su competencia comunicativa en situaciones sociales
  • El nivel de desarrollo moral
  • La adopción de puntos de vista y la empatía con los demás
  • Comprensión de señales no verbales
  • Habilidades para solucionar problemas

 

     Los niños con TL suelen presentar un más alto de trastornos emocionales y del comportamiento. Algunas investigaciones indican que el 80% de los delincuentes juveniles tienen algún retraso del lenguaje o una historia de trastornos del lenguaje.

 

     Parece evidente que, junto con otros factores cognitivos y del comportamiento, la comunicación y la inteligencia verbal son variables importantes en la adaptación social. Si los niños no pueden expresar lo que necesitan, es probable que adopten una estrategia más física para manifestar sus sentimientos o que los interioricen y no los expresen.

 

Implicaciones para la evaluación

     Es difícil encontrar una prueba adecuada que mida conciencia fonémica, sintaxis y habilidades semánticas. Existe una lista de pruebas para la evaluación del lenguaje. Es adecuado conocer estos instrumentos y seleccionar los más apropiados para cada niño.

Implicaciones para la intervención

     Las intervenciones en los TL pueden ser (Stark, 1988):

  • Preventiva para reducir la probabilidad de los TL
  • Terapéutica, que trata el déficit del lenguaje o de la comunicación
  • Compensatoria

 

 

 

Discapacidad lectora: déficit fonológico central

 

El déficit en la conciencia fonológica es la causa primaria del déficit lector.

Los niños con déficit fonológico en la lectura (DFL) tienen problemas desde el comienzo del aprendizaje lector y dificultades asociadas en comprensión y producción del habla y tareas de denominación.

La conciencia fonológica consiste en la capacidad para utilizar los segmentos fonémicos del habla, que a su vez precisa del conocimiento y uso de la estructura de los sonidos del lenguaje.

Las dificultades relacionadas con el procesamiento fonológico abarcan problemas de:

  • ·         Comprensión de las relaciones entre sonidos (déficit de la conciencia fonémica)
  • ·         Discriminación auditiva
  • ·         Vocabulario
  • ·         Denominación
  • ·         Memoria operativa

La lectura requiere aprender la relación entre los grafemas (letras escritas) y los fonemas (sonidos). Por ello, los niños con déficit fonológico tienen dificultades para aplicar el principio alfabético al leer palabras desconocidas