ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN PSICOPEDAGÓGICA PARA INTERVENCIONES PREVENTIVAS DE CONFLICTOS ESCOLARES

Programa de Habilidades Sociales

Capacita a los sujetos para relacionarse con los demás mediante el aprendizaje de habilidades de interacción. Tienen una finalidad preventiva y se centran en la dimensión conductual de las relaciones interpersonales. Los alumnos que muestran comportamientos disruptivos, de prepotencia hacia los demás carecen de habilidades de comunicación eficaz para relacionarse y para expresar sus ideas, sentimientos y propósitos de un modo socialmente adecuado. Los programas de Habilidades Sociales desarrollan habilidades básicas para comunicar los pensamientos, y los sentimientos, enfatizando el diálogo y la discusión como metodología de trabajo. Las habilidades básicas comunicativas que deben aprenderse son:

 a) Escuchar al interlocutor, prestarle atención para comprenderle.

 b) Respetar los turnos de intervención y ceder el uso de la palabra.

c) Distribuir equitativamente el tiempo de habla en las conversaciones.

 d) Expresar opiniones, sentimientos, propuestas y cualquier otra manifestación verbal de modo respetuoso.

e) Aprender a hacer preguntas al interlocutor.

 f) Aprender a razonar sobre las informaciones que se reciben.

g) Argumentar propuestas.

 h) Afrontar críticas injustas.

 i) Pedir cambios de conducta....

Programas de Inteligencia Emocional

Mediante la aplicación de estos programas se pretende enseñar (los conflictivos en las relaciones interpersonales y los que no lo son) a modular su emocionalidad desarrollando su Inteligencia Emocional. En la consecución de las competencias emocionales de manejar bien un conflicto, de gestionar el estrés, de tener una adecuada autoestima y autocontrol, de mostrarse asertivo o de vivir socialmente adaptado, se encuentran la capacidad para procesar la información emocional de forma eficaz, identificar, conocer, y manejar las emociones convenientemente (Extremera y Fernández Berrocal, 2001). Los programas de desarrollo de la emocionalidad inteligente incluyen estas competencias, y se están implementando en los centros escolares para la prevención de la conflictividad y mejora de la convivencia escolar.

Competencias emocionales

El marco de la competencia emocional se divide en dos partes:

 • Competencias intrapersonales (van dirigidas a la propia persona):   - Conciencia emocional - Regulación emocional - Autonomía emocional

 • Competencias interpersonales (van dirigidas al resto):  - Habilidades socioemocionales - Habilidades de vida y bienestar

Según esta división, hemos repartido las actividades en cinco bloques temáticos. Aunque cada uno de ellos se presenta de forma separada, deberíamos contemplarlos de forma holística, ya que las competencias están relacionadas entre sí.

1ª) Conciencia emocional, que nos permite darnos cuenta y ser conscientes de:

  •   Lo que sentimos.

 •  Poner nombre a las emociones que sentimos. Vocabulario emocional.

 •  Identificar y ser conscientes de las emociones de las demás personas.

 •  Conciencia del propio estado emocional.

 •  Comprender el significado y las ventajas o desventajas de cada una de las emociones.

2ª) Regulación emocional, que nos permite responder de manera adecuada a las distintas situaciones emocionalmente intensas (estrés, frustración, cansancio, enfado, debilidad, miedo, inseguridad, alegría, ilusión…)

•  Estrategias de regulación emocional: diálogo interno, relajación, reestructuración cognitiva…

 •  Estrategias para el desarrollo de emociones positivas. •  Regulación de sentimientos e impulsos.

3ª)  Autonomía emocional, que nos permite tener confianza en nosotros/as mismos/as, tener autoestima, pensar positivamente, automotivarnos, tomar decisiones de manera adecuada y responsabilizarnos de forma relajada y tranquila. 

 •  Noción de identidad, conocimiento de uno/a mismo/a (autoconcepto).

•  Valoración positiva de las propias capacidades y limitaciones.

4º) Habilidades socioemocionales. Consiste en ser capaces de manejar cada una de las distintas y variadas situaciones sociales con el conjunto de emociones positivas y negativas que ello conlleva. El desarrollo de esta competencia implica:

 •  Escuchar activa y dinámicamente a las otras personas. Así, les haremos sentirse importantes.

  • Dar y recibir críticas de manera constructiva, lo que solemos llamar “recibir la medicina    amarga”.

•  Comprender al resto y conseguir que nos comprendan.

 •  Ser asertivo/a en nuestro comportamiento, estando dispuestos a ser sinceros/as y expresar lo que pensamos, sentimos y hacemos ante el resto y a lo que representan.

 •  Enfrentarnos inteligentemente a cada uno de los conflictos que tenemos en nuestro día a día.

 •  Mantener buenas relaciones interpersonales con las personas con las que vivimos o trabajamos.

 •  Trabajar en equipo e implicar a las personas en proyectos y objetivos.

    5ª) Habilidades para la vida y el bienestar personal. El fin último al cual todas las personas aspiramos con cada uno de nuestros actos es conseguir la felicidad (desde la dimensión emocional, hablaríamos de experimentar un bienestar subjetivo). Se trata de ofrecer recursos que ayuden a organizar una vida sana y equilibrada, superando posibles obstáculos que la vida pueda deparar.

•  Habilidades de organización (del tiempo, trabajo, tareas cotidianas) y desarrollo personal y social.

•  Habilidades en la vida familiar, escolar y social.

•  Actitud positiva y real (mediante planes de acción individual) ante la vida.

 En conclusión, las competencias emocionales se desarrollan aprendiendo a manejar una serie de habilidades prácticas y específicas, y éstas pueden ser una pieza clave del puzle que forman la eficacia profesional y el bienestar personal.

Procedimiento metodológico para educar en competencias emocionales

Se partirá de un enfoque constructivista utilizando una metodología globalizada y activa, con el fin de construir aprendizajes emocionales significativos y funcionales en cualquier contexto y situación.

Las actividades se realizarán básicamente de forma colectiva, aunque en algunas prácticas es recomendable que se trabajen individualmente (en la mayoría de los casos nos parece adecuado trabajar primero de manera individual, posteriormente en pequeños grupos, para finalizar en grupo-clase). Cada actividad indicará el procedimiento de su desarrollo.

Inteligencia emocional. Educación primaria 6-8 años. Recuperado el 17 de julio de 2017 de http://www.orientacionandujar.es/wp-content/uploads/2015/10/contenidos-programa-INTELIGENCIA-EMOCIONAL-Primaria-6-8-años-.pdf

Inteligencia emocional. Educación primaria 8-10 años. Recuperado el 17 de julio de 2017 de http://www.orientacionandujar.es/wp-content/uploads/2015/10/contenidos-programa-INTELIGENCIA-EMOCIONAL-Primaria-8-10-años.pdf

Bibliografía

Orientación Andújar. Recuperado el 17 de julio de 2017 de http://www.orientacionandujar.es/2015/10/18/inteligencia-emocional-completisimo-programa-de-educacion-emocional-para-educacion-infantil/

Vila, J., & Gutiérrez, F. (2013). Manual básico de dificultades de aprendizaje. Concepto, evaluación e intervención . Madrid: Sanz y Torres.

Programas de Resolución de conflictos

Los programas de Resolución de Conflictos Interpersonales se emplean para desarrollar competencias cognitivas de procesamiento de la información en las relaciones con los demás. Su metodología se fundamenta en la Solución de Problemas (SP). La SP pretende dotar al alumno de las estrategias de afrontamiento necesarias para resolver exitosamente dichos conflictos.

La Resolución de Problemas (SP) de Spivack y Shure, (1971) y D’Zurilla y Golfried (1971), denominada también terapia de solución de problema sociales (Nezu y D’Zurilla, 1989) tiene como objetivo fundamental modificar la manera en que los sujetos abordan las situaciones conflictivas para las que no tenían una solución satisfactoria. En las poblaciones de niños y adolescentes, Spivack, Platt y Shure (1976); Spivack y Shure, (1974) han desarrollado la terapia de solución de problemas interpersonales. D’Zurilla y Goldfried (1985) definen la técnica de solución de problemas como un proceso conductual, manifiesto o cognitivo que hace que esté disponible una variedad de alternativas de respuesta potencialmente eficaces para enfrentarse a situaciones problema, y aumenta la probabilidad de seleccionar la respuesta más eficaz de entre las distintas alternativas. Becoña (1993) define a la SP como el proceso cognitivo-afectivoconductual a través del cual el individuo, o un grupo, identifica o descubre medios efectivos de enfrentarse con los problemas que se encuentra en la vida de cada día. Este proceso incluye tanto la generación de soluciones alternativas y la toma de decisiones o elección conductual (p. 714).  La técnica de SP emplea una metodología sistemática que incluye las siguientes fases:

 1. Orientación hacia el problema.

 2. Definición y formulación del problema.

3. Generalización de soluciones alternativas.

 4. Toma de decisiones.

5. Ejecución y verificación de la solución. El desarrollo de cada una de estas fases le permite facilitar al sujeto alternativas diversas de respuestas potencialmente eficaces para afrontar con éxito las situaciones problemáticas y, con ello, aumentar las posibilidades de seleccionar la mejor respuesta. La técnica de resolución de problemas en los conflictos interpersonales permite disminuir la impulsividad y lograr una mejor evaluación de las consecuencias que pueden derivarse en las situaciones de conflicto (Mathieu, Wraight y Valiquette, 1981; citados por Martínez Paredes, 1992; p. 92). 

Los niños rechazados, tendentes a la agresividad reactiva son los principales beneficiarios de una intervención centrada en las habilidades de solución de problemas, incluyendo el pensamiento consecuencial y el pensamiento medios-fines, puesto que estos niños no consideran las consecuencias de su conducta agresiva a largo plazo, y son incapaces de generar alternativas eficaces no agresivas para obtener las metas adecuadas (Gil, Llácer y Miranda, 1992; p. 230). Resumiendo, las Técnicas de Solución de Problemas pretenden enseñar razonamientos lógicos, corregir los pensamientos erróneos o negativos y aplicarlos a las situaciones de conflicto en el escenario escolar. Las tareas concretas que deben realizarse son:

a) Reconocimiento del problema o situación-problema sin responder emocionalmente a él.

b) Definir el problema, la situación conflictiva con la mayor cantidad de datos posible, con todas sus características y comportamientos que tienen lugar en ella.

 c) Generar alternativas de conductas adecuadas para la resolución del problema (conflicto).

 d) Tomar decisiones con respecto a seleccionar la mejor solución o comportamiento deseable que resolvería satisfactoriamente el conflicto.

e) Comprobar que la solución elegida y aplicada es la adecuada y funciona correctamente.

Técnicas de cambio de cogniciones

 Las técnicas cognitivas están dirigidas a modificar el comportamiento mediante el desarrollo de la capacidad de procesamiento de la información. Para ello es necesario enseñar a los alumnos a percibir objetivamente la información procedente de los demás en forma de lenguaje verbal, expresivo y de la conducta motora. Asimismo, estas técnicas pretenden que el sujeto sea capaz de percibir en sí mismo los pensamientos sesgados y erróneos que mantienen su modo de emocionarse y de comportarse, para poder sustituirlos por otros más adaptativos que le permitan modificar sus reacciones emocionales y su comportamiento en general. Las técnicas cognitivas tienen una gran tradición en la población clínica y menos en el ámbito escolar de la conflictividad y comportamientos disruptivos, probablemente debido a la escasez o prácticamente ausencia de la psicología clínica en la propia escuela y a la ingente tarea de diagnóstico y orientación que deben realizar los profesionales (psicólogos, psicopedagogos y pedagogos) en poblaciones de alumnos que desbordan la capacidad de atención, quedando postergada la dimensión clínica o, en el mejor de los casos, derivados a aquellos más extremos a servicios externos de atención psicológica.

Terapia Racional-Emotiva (Ellis)

Se basa en el aprendizaje de la reinterpretación de las situaciones problemáticas para cambiar la reacción emocional. Con el aprendizaje de pensamientos más positivos y con mayor reflexividad se pueden ofrecer respuestas emocionales más adaptadas.

Las cogniciones erróneas acerca de la interpretación que determinados alumnos realizan de actitudes o conductas de los demás inducen a la comisión de conductas problemáticas con importante carga emocional de ira, fundamentalmente. La Terapia racional-emotiva- comportamental de Ellis (1984) está fundamentada en que los problemas surgen de las ideas irracionales que las personas se formulan sobre sí mismas, sobre los acontecimientos, tendiendo a dramatizar y vivir emocionalmente los acontecimientos. ¿Cómo reacciona un alumno habitualmente agresivo ante un comentario ambiguo de un compañero, ¿o ante determinada expresión facial? ¿o ante determinados gestos? La aplicación de la TRE pretende que el alumno con tendencias a manifestar respuestas emocionales alteradas y rápidas ante estos estímulos erróneamente interpretados analice con pensamientos más positivos y con mayor reflexividad y pueda ofrecer respuestas emocionales más adaptadas. Ante una respuesta de ansiedad generada por su interpretación errónea cambiar ésta y ofrecer respuesta más serena. Ante una respuesta emocional de ira/enfado, reinterpretar la situación y responder con un nivel de enfado menor, con menor indignación o hacerlo de manera socialmente adecuada.

Terapia cognitiva de Beck (1976)

Los alumnos conflictivos y agresivos suelen tener escasas habilidades cognitivas para analizar sus pensamientos. Los típicos errores de pensamiento como los dicotómicos (si/no, bueno/malo, siempre/nunca...), los de inferencia arbitraria (de una evidencia extraer una conclusión diferente), los de sobregeneralización (de una pequeña evidencia extraer una conclusión general), de magnificación (exagerar un hecho o evidencia), etc. Están presentes en los alumnos con problemas de agresividad. La acción terapéutica con ellos es la de enseñarles a identificar sus propios pensamientos erróneos y a refutarlos lógicamente mediante su análisis y cuestionamiento. Previamente es necesario la evaluación de las creencias irracionales, de las actitudes disfuncionales y de los pensamientos negativos del alumno con respecto a los problemas de convivencia que genera su comportamiento. Una vez identificados éstos, se inicia la aplicación de la técnica, de acuerdo con un guión de trabajo centrado en el análisis de las situaciones conflictivas que se producen en el centro escolar, y en las cuáles el alumno en cuestión es protagonista negativo. Para que resulten eficaces, es necesario disponer de oportunidades de práctica comportamental y que no se queden en el plano meramente interactivo de las sesiones de entrevistas del terapeuta con el alumno problemático. Deben diseñarse procedimientos de aplicación práctica en situaciones cotidianas y realizar un Autorregistro y seguimientos (complementariedad con las técnicas de autocontrol). Asimismo, es necesario articular un guion de preguntas dirigidas a la reatribución de los pensamientos y al cambio cognitivo de su interpretación. Unas pautas de ayuda son las siguientes:

 Pensamiento automático

“Ese chico tiene que hacer lo que yo le mande, para eso soy superior”

 Preguntas de clarificación del significado

 ¿Qué quieres decir con eso?

 ¿Por qué razón crees que eso es así?

 ¿Porqué crees que pensar eso es tan importante para ti?

 Preguntas para cuestionar el pensamiento erróneo

¿Qué pruebas tienes de que esa manera de pensar te beneficia?

 ¿Cómo sabes que tú eres superior a él? ¿En qué aspectos?

¿En qué consiste la superioridad? ¿Para qué sirve?

 Preguntas para la reatribución del pensamiento

¿Ese pensamiento sería aplicable a tu caso?

¿Qué es para ti la libertad?

 ¿Tiene algún derecho tu compañero sobre lo que tú piensas, dices y haces con él?

 Preguntas para el pensamiento alternativo

 ¿Podrías pensar de otro modo con respecto a tu compañero?

¿Qué podría pensar tu compañero de tu pensamiento? ¿Y tus otros compañeros, por ejemplo, tu mejor amigo?

Imagina que esto le ocurre a un amigo tuyo y le quieres ayudar. ¿Qué le aconsejarías que pensase con respecto a ese otro compañero con el que se producen los conflictos?

 Preguntas para clarificar las ventajas del pensamiento alternativo

Si pensases algo diferente como: “Ese chico que haga lo que quiera, pero sin molestarme a mí. Yo no tengo por qué imponerle mis deseos. Allá él. No necesito tener líos con él para mostrarme a mis mismo que yo valgo y soy importante para los demás”, ¿cómo te sentirías?

¿Qué ventajas tiene pensar de ese modo?

 ¿Qué opinarían de ti tus amigos si pensases de este modo?

 ¿Qué opinarías tú de tu amigo si pensase de esta manera?

 Preguntas para la aplicación del pensamiento alternativo

Imagina que ya eres capaz de pensar de este otro modo con respecto a tus relaciones con el compañero con el que tienes conflictos. ¿Qué conductas concretas vas a hacer con él?

 ¿Cómo te vas a sentir cuando lo hagas?

 ¿Cómo te podría ayudar algún amigo?

 Preguntas para el autorrefuerzo encubierto

 Si realmente estás siendo capaz de cambiar el modo de pensar con respecto a ese compañero con el que tienes conflictos, ¿qué te puedes decir a ti mismo para sentirte bien y para darte cuenta de tu satisfacción por tu éxito?

¿A quién le dirías que estás cambiando tu comportamiento y te sientes mejor por ello? ¿Cómo se lo dirías? ¿Qué crees que te diría la otra persona?

 

 La aplicación de la técnica cognitiva de Beck, al igual que otras técnicas, conlleva la aparición de dificultades originadas por las características de cada caso. Así, por ejemplo, el alumno conflictivo objeto de tratamiento puede tener dificultad en la identificación de sus propios pensamientos en las situaciones de conflicto. Para ayudarle, el psicólogo puede presentarle un menú de posibles pensamientos habituales que se producen en dichas circunstancias.  Asimismo, el alumno conflictivo puede tener dificultad para imaginar los detalles de las situaciones problemáticas. En este caso, también el psicólogo le ayudará a imaginar, exponer detalles y aportar elementos descriptivos para que le ayuden a la visualización de las escenas. En cualquiera de las preguntas que se le formule al alumno pueden darse dificultades en sus respuestas, es necesario adaptar el lenguaje a su nivel instrucciones y ofrecerle opciones de respuesta cuando sea necesario. En esta relación terapéutica se produce también una enseñanza, el sujeto aprende que existen alternativas de pensamiento, de emociones y de modos de comportarse que puede poner en práctica

Bibliografía

La conflictividad escolar. Recuperado el 17 de julio de 2017 de http://observatorioperu.com/2013/Abril/Valles-LA_CONFLICTIVIDAD_ESCOLAR_Avallesarandiga.pdf

Vila, J., & Gutiérrez, F. (2013). Manual básico de dificultades de aprendizaje. Concepto, evaluación e intervención . Madrid: Sanz y Torres.